Damas y pastores reconociendo la señal de escape

Sábado, 29 Agosto, 2009 - Torreón, Coahuila México - 1 hora, 10 minutos


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Rev. William Soto Santiago, Ph.D.
Sábado, 29 de Agosto de 2009
Torreón, Coahuila, México

Muy buenas tardes, ministros, hermanas y hermanos presentes; es para mí un privilegio grande estar con ustedes en esta ocasión, y también con los que están a través del satélite Amazonas o de internet.
Aprecio y agradezco mucho el respaldo que le están dando al proyecto de La Carpa-Catedral, y también a AMISRAEL. Y que Dios les acredite todo lo que están haciendo en el Reino de los Cielos, como dijo Cristo que hagamos tesoros en el Reino de los Cielos. Que lo que han hecho en la Obra del Señor quede como tesoros almacenados en el Cielo.
Para esta ocasión leemos en San Lucas, capítulo 2, versos 41 al 51, donde dice hablando acerca de Jesús:
“Iban sus padres todos los años a Jerusalén en la fiesta de la pascua;
y cuando tuvo doce años, subieron a Jerusalén conforme a la costumbre de la fiesta.
Al regresar ellos, acabada la fiesta, se quedó el niño Jesús en Jerusalén, sin que lo supiesen José y su madre.
Y pensando que estaba entre la compañía, anduvieron camino de un día; y le buscaban entre los parientes y los conocidos;
pero como no le hallaron, volvieron a Jerusalén buscándole.
Y aconteció que tres días después le hallaron en el templo, sentado en medio de los doctores de la ley, oyéndoles y preguntándoles.
Y todos los que le oían, se maravillaban de su inteligencia y de sus respuestas.
Cuando le vieron, se sorprendieron (o sea, cuando José y María le vieron); y le dijo su madre: Hijo, ¿por qué nos has hecho así? He aquí, tu padre y yo te hemos buscado con angustia.
Entonces él les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me es necesario estar?
Mas ellos no entendieron las palabras que les habló.
Y descendió con ellos, y volvió a Nazaret, y estaba sujeto a ellos. Y su madre guardaba todas estas cosas en su corazón.
Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres.”
Que Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra y nos permita entenderla.
Entender la Palabra de Dios es muy importante para todo ser humano.
Y ahora, vean, el niño Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia para con Dios y los hombres.
Las madres, recuerden que no solamente es el trabajo de darle comida a los niños para que crezcan en estatura. María ayudaba al niño Jesús no solamente dándole el alimento, sino también ayudándole para que adquiriera sabiduría, y esto es dándole la Palabra, leyéndole las escrituras, llevándolo a las actividades del sábado en la sinagoga, y así enseñándole todas las cosas que le corresponde a un ser humano saber desde niño.
De tal modo que cuando los líderes religiosos, los doctores de la ley le oyen, le escuchan a él, preguntándole a ellos y también respondiéndole a las preguntas de ellos, se maravillan de su sabiduría.
Así que es importante que nuestros niños sean llenos de sabiduría divina, de conocimiento del Programa Divino, para lo cual hay que darles a conocer todo el Programa Divino, toda la Palabra de Dios correspondiente a nuestro tiempo, y también darles a conocer la historia del Programa Divino desde el Génesis hasta el Apocalipsis.
Y ahora, recuerden que nuestros niños tienen que crecer, no solamente en estatura sino en sabiduría y en gracia para con Dios y los hombres, para lo cual tienen que ser personas que respeten a los demás, para que tengan gracia delante de las demás personas; porque un niño malcriado no halla gracia delante de la gente. Nadie lo quiere tener cerca. Y después los padres dicen: “¿Por qué no quieren a mi hijo?” Porque usted no le enseñó a respetar a los demás para que así tuviera gracia, hallara gracia con las demás personas.
Deben ser niños dulces, amables, servidores de las demás personas y respetuosos con las demás personas, con los demás niños y con los adultos también.
Y ahora, esto mismo es aplicado para todos los creyentes en Cristo, no importa la edad que tengan. Para todos los miembros de la Iglesia del Señor Jesucristo por medio de la enseñanza de la Palabra, deben obtener sabiduría, conocimiento y hallar gracia delante de Dios y delante de los hombres, temiendo a Dios, amando a Dios, sirviéndole a Dios y también lo mismo para con los hombres; amando a Dios sobre todas las cosas y a su prójimo como a sí mismo.
Y ahora, el niño Jesús allá en Jerusalén en el templo cuando lo van a buscar, vean ustedes, le preguntan: “¿Por qué nos hiciste esto?” Él dice: “No os sabías que en los negocios de mi Padre me conviene estar?” Porque ella le estaba diciendo: “Tu padre y yo te hemos buscado con angustia.” Y Él ahí aclara que Él está en los negocios de Su Padre, su Padre celestial, no en los negocios de José, que era la carpintería, trabajar con madera y demás cosas que tenían que ver con las labores que realizaba el negocio de José.
Y ahora, los negocios del Padre, era lo que el Padre había prometido hacer en ese tiempo. Y trabajando Jesús en los negocios de Su Padre celestial, vean, a través de Jesús, el Padre estaría cumpliendo lo que Él prometió para aquel tiempo. Jesús estaría trabajando para el cumplimiento de las profecías divinas para ese tiempo; era entonces Emanuel, Dios con nosotros cumpliendo Su Palabra, Sus promesas, las profecías correspondientes a aquel tiempo.
Dios estaba en Cristo en toda Su plenitud. Todo lo que Dios es, lo vació en Jesús. Por eso estaba en toda Su plenitud, por lo tanto todo lo que Dios es estaba en Jesús. Pero ahora todo lo que Cristo es y todo lo que estaba en Cristo lo ha vaciado en Su Iglesia, que es Su compañera idónea, y por consiguiente para trabajar en los negocios del Padre celestial.
Y ahora, es Cristo obrando por medio de Su Iglesia, así como el Padre obró por medio de Cristo. Por lo tanto, toda promesa que Cristo ha hecho, Él la va a cumplir. ¿Pero cómo? A través de Su Iglesia. No busque el cumplimiento de las promesas que Cristo ha hecho, no las busque en otra forma, serán a través de Su Iglesia, usando de etapa en etapa, de edad en edad a cada instrumento que Él ha designado desde antes de la fundación del mundo; como los Apóstoles en el tiempo de ellos, del Día de Pentecostés en adelante, como también a los mensajeros de cada edad, vean, la obra de Dios, los negocios de Dios, que es cumplir lo que Él ha prometido para cada tiempo, los estaba realizando Cristo por medio de Su Iglesia.
Y vean, por esa causa les dijo, Él dijo: “También tengo otras ovejas que no son de este Redil, las cuales también debo traer; y oirán mi Voz y habrá un rebaño y un pastor.” (Eso está en San Juan, capítulo 10, versos 14 en adelante). Y también Él dice que nadie le quita la vida sino que Él mismo la pone, Él la pone por Sí mismo, sin nadie obligarlo a poner Su vida, ponerla en expiación por nuestros pecados.
Y dice: “Nadie me quita la vida, yo la pongo por mí mismo para volverla a tomar.” Está hablando de Su muerte, sepultura y resurrección. Él sabía que no iba a quedar en la tumba, pues estaba escrito: “No dejarás que tu Santo vea corrupción.” Eso está por ahí por el Salmo 110, ¿Miguel? Hay dos Salmos que hablan. Y en el libro de los Hechos, capítulo 2, versos 25 al 47. Eso fue lo que le mostró Dios a David, en donde David decía: “Dijo el señor a mi Señor, siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.”
Y también decía en el libro de los Hechos, que David siendo profeta entonces vio todo esto y dijo así: “Dijo el Señor a mi Señor, siéntate a mi diestra hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.” Y también dice en ese capítulo: “No dejarás que Tu santo vea corrupción.” Y dice: “David a la verdad murió y todavía tenemos su sepulcro hasta ahora, no resucitó.” Pero está hablando del Mesías, el Hijo de David, que moriría, sería sepultado y resucitaría sin ver corrupción.
Y ahora, vean cómo todas esas profecías las cumplió Dios por medio de Cristo nuestro Salvador; cumplió también la, ¿cuál? 16:10 [Salmo]... también cumplió la de la Obra de Redención, la del Sacrificio de Expiación por los pecados del pueblo, que era efectuado ese sacrificio el día diez del mes séptimo de cada año, en medio del pueblo hebreo, allí en el templo; lo cual era tipo y figura del sacrificio que efectuaría el Mesías príncipe por el pueblo, el Sacrificio de Expiación.
Y también representado en el cordero pascual que cada familia sacrificó allá en Egipto y colocó la sangre sobre el dintel y los postes de cada casa, o sea, sobre el marco de las puertas. Todo eso tipificaba a Cristo, por lo cual Juan el Bautista cuando vio a Jesús dijo: “He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.”
Y ahora, la Sangre de Cristo fue derramada para la preservación de la vida de los primogénitos escritos en el Cielo en el Libro de la Vida del Cordero, de los cuales habla San Pablo en Hebreos, capítulo 12, verso 22 en adelante. Los primogénitos escritos en el Cielo se perderían si no se efectuaba ese Sacrificio de Expiación por sus pecados.
Y ahora, la Sangre de Cristo por medio del Espíritu en cada creyente está en la puerta de su corazón, ahí está la señal, porque el Espíritu Santo es la vida de la Sangre.
Y ahora, recuerden que la Escritura dice que la vida está ¿dónde? En la Sangre.
Y ahora, tenemos la vida de la Sangre de Cristo al tener el Espíritu Santo en nuestro corazón.
Y ahora, vean cómo Cristo ha estado llevando a cabo esa obra estando en la Tierra, y luego Cristo no dejó de trabajar, Él dijo: “Yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.” ¿Y qué estaría haciendo? Estaría haciendo la Obra de Dios, llevando a cabo los negocios del Padre por medio de los miembros del Cuerpo Místico del Señor Jesucristo en las diferentes etapas o edades de la Iglesia.
Y Él dijo que tenía otras ovejas que no eran del Redil allá que estaba en la tierra de Israel, las cuales también tenía que llamar. Y dice que escucharían Su Voz, “y habrá un rebaño y un pastor.” Y también Él dijo: “Mis ovejas oyen mi Voz y yo las conozco y me siguen, y yo les doy Vida eterna.” San Juan, capítulo 10, versos 27 al 30.
Y ahora, ¿cómo van a escuchar la Voz de Cristo? Por medio de Su Iglesia, en donde Él colocaría diferentes ministerios, apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros (Efesios, capítulo 4, verso 11, y también capítulo 12, verso 28). Y también en San Mateo hay un pasaje en donde Cristo dijo que enviaría profetas y también sabios, doctores, y todas estas cosas que la Iglesia necesitaría para Cristo por medio de Su Iglesia manifestarse. San Mateo, capítulo 23, verso 34, es el lugar en donde Cristo lo dijo.
Y ahora, todo lo que ha sido prometido, Dios lo ha cumplido por medio de Cristo en y a través de Su Iglesia.
El reverendo William Branham hablándonos acerca de esto, vean lo que nos dijo en el libro de “Las Edades,” página 186 a la 187, dice (esto es la ley de la reproducción, recuerden):
“Cualquiera que fuera la vida que estaba en la simiente, vino en la planta y luego en el fruto. La misma ley se aplica a la Iglesia hoy día. Cualquier simiente que empezó la iglesia, vendrá y será igual a la simiente original, porque es la misma simiente. En estos últimos días, la verdadera Novia-Iglesia (la Simiente de Cristo)...”
¿Cuál es la simiente de Cristo? Su Iglesia Novia. Porque Él es el grano de trigo que fue sembrado en tierra, murió y nació la planta de trigo allá el Día de Pentecostés, que es la Iglesia, y a través de la Iglesia han estado naciendo los granos de trigo, que son los creyentes en Cristo, ha estado llevando fruto esa planta de trigo, la Iglesia del Señor Jesucristo, y por consiguiente son simiente del grano de trigo todos esos granos de trigo que están en la planta de trigo, son simiente de Cristo, el grano de trigo, todos los miembros de la Iglesia del Señor Jesucristo.
Y para ser un miembro de la Iglesia del Señor Jesucristo la persona ha escuchado la predicación del Evangelio de Cristo, ha creído en Él, lo ha confesado públicamente como su único y suficiente Salvador, ha sido bautizado en agua en Su Nombre y Cristo lo ha bautizado con Espíritu Santo y Fuego, y ha producido en la persona el nuevo nacimiento, ha nacido a la Vida eterna, Reino eterno de Cristo. Es una simiente, un hijo de Dios por medio de Cristo, es simiente de Dios, es un alma de Dios esa persona creyente en Cristo nacido de nuevo, y es un miembro de la Iglesia del Señor Jesucristo, a través del cual la vida de Cristo fluye por medio del Espíritu de Cristo en la persona; y por consiguiente, a través de todos los miembros de la Iglesia del Señor Jesucristo, lo que Cristo comenzó a hacer, lo continúa haciendo a través de Su Iglesia.
Y ahora, ¿cómo van a escuchar la Voz de Cristo las ovejas que Él dijo, las ovejas perdidas de la casa de Israel? Por medio de los miembros de la Iglesia del Señor Jesucristo, de lo cuales, les dijo: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura; el que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.” Es Cristo en Su Iglesia obrando, Él continúa la Obra del Padre por medio de Su Iglesia, porque Su Iglesia es la ayuda idónea de Cristo.
Vean, un hombre en su hogar, un hombre casado en su hogar no está haciendo todas las cosas, él sale a trabajar, gana dinero para hacer compras de comida, los alimentos para la casa; y también ropa y otras cosas que se necesita. Pero a la esposa le toca hacer otras cosas: le toca lavar la ropa de la familia, también cocinar. No puede la esposa dejar esa labor al esposo, porque tiene que trabajar afuera y después venir a trabajar en la casa, ¿y ella qué va a hacer? El hombre ganar el dinero y ella gastarlo; es lo otro que puede hacer. Pero cada cual tiene su labor, y debe ser responsable con la labor que le corresponde como ayuda idónea.
Es lo mismo con Cristo y Su Iglesia. A la Iglesia le corresponde esa labor de la evangelización. Cristo comenzó y continúa Cristo en Espíritu a través de Su Iglesia. Él dice: “El que recibe al que yo enviare, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió, al Padre.” (San Juan, capítulo *13 verso *20).
Y ahora, podemos ver estas cosas que tienen que ver con las labores que le corresponde hacer Cristo por medio de Su Iglesia (aquí les dí una cita equivocada, por eso la estoy buscando 13:20. Los números estaban bien pero mal colocados).
Así que vean, lo que es la Obra de Dios, la Obra de Dios por medio de Cristo a través de las diferentes etapas de la Iglesia. Vamos a continuar aquí, dice:
“En estos últimos días, la verdadera Novia-Iglesia (la Simiente de Cristo)...”
Recuerden que Él es el segundo Adán y los hijos del segundo Adán, vienen por medio del segundo Adán a través de la segunda Eva, la Iglesia del Señor Jesucristo, nacen en la familia de Dios, que es la Iglesia del Señor Jesucristo compuesta por los hijos e hijas de Dios, nacen a la Vida eterna, en el Reino eterno de Cristo nuestro Salvador. Somos descendientes de Dios por medio de Cristo nuestro Salvador, somos la simiente de Cristo. Dice:
“En estos últimos días, la verdadera Novia-Iglesia (la Simiente de Cristo) llegará a la piedra fundamental, y ella será la super Iglesia, una super raza, a medida que se acerca a Él.”
Recuerde que va a ser una super raza, y a medida que se acerca a Cristo, va a recibir la fe para ser transformado cada miembro de la Iglesia, y entonces vamos a tener cuerpos inmortales, vamos a ser inmortales, cuerpos jóvenes, cuerpos glorificados como el cuerpo glorificado de Cristo; y de esa clase de persona solamente hay UNO: SEÑOR JESUCRISTO, un super hombre, que dijo: “Todo poder me es dado en el Cielo y en la Tierra.”
Así va a ser la Iglesia cuando sea transformada: una super raza con cuerpos eternos, inmortales, jóvenes, glorificados para toda la eternidad. Ahí es que llega al nivel más alto de super raza la Iglesia del Señor Jesucristo.
Por eso dice en Filipenses, capítulo 3, verso 20 al 21:
“...Nuestra ciudadanía está en los cielos...”
¿Y qué de la ciudadanía terrenal? Esa es buena, la recibimos al nacer en el país que nos tocó vivir. Y también cuando adquieren otra ciudadanía terrenal, también es buena. Pero la mejor es la celestial.
“Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo.”
¿Por qué somos ciudadanos del Cielo? Porque el nuevo nacimiento es ¿de dónde? Del Cielo. Y al nacer, al recibir el nuevo nacimiento hemos nacidos del Cielo y somos ciudadanos celestiales.
Por eso es que Pablo en Hebreos, capítulo 11, verso 22 en adelante, dice que no nos hemos acercado al monte que se podía palpar, o sea, al Sinaí, sino que nos hemos acercado al Monte de Sión, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial. Y también dice: “A la compañía de multitud de Ángeles.” Y también, ¿a qué más? A los primogénitos escritos en el Cielo, ¿dónde? En el Libro de la Vida del Cordero. A la Sangre rociada que habla mejor que la de Abel, la Sangre de Cristo que nos limpia de todo pecado. A Dios, el juez justo.
Y ahora, aquí continuamos leyendo:
“Ellos, que están en la Novia, serán tan igual a Él que reflejarán Su misma imagen.”
Recuerden que la imagen de Cristo, la imagen de Dios, es el cuerpo angelical. Y la bendición para cada creyente en Cristo al nacer de nuevo es que recibe un cuerpo angelical, recibe al Espíritu Santo, el Espíritu de Cristo, y tiene un cuerpo angelical. Es Su Espíritu, Su imagen; y luego la semejanza física es el cuerpo físico. Pero nuestra semejanza física va a ser como la semejanza física de Cristo: un cuerpo glorificado. Mientras tanto nos ayudamos con el que tenemos, y lo cuidamos, porque si muere se acabó su tiempo aquí en la Tierra, y ya no puede hacer más de lo que usted desea hacer en la Obra del Señor. Dice:
“Esta es la manera para ser unidos con Él. Ellos serán uno. Ellos serán la mera manifestación de la Palabra del Dios viviente. Denominaciones no pueden producir esto (simiente equivocada). Ellos producirán sus credos y dogmas mezcladas con la Palabra. Este cruzamiento produce un producto híbrido.
El primer hijo (Adán) era la Palabra-simiente hablada de Dios. Le fue dada una esposa para reproducirse. Para eso le fue dada la esposa, para reproducirse; para producir otro hijo de Dios. Pero ella cayó. Ella cayó por mezclarse. Ella hizo que Él muriera.
El segundo Hijo (Jesús), también una Palabra-Simiente hablada de Dios, le fue dada una novia así como fue a Adán. Pero antes de que Él se pudiera casar con ella, ella también había caído. Ella, como la esposa de Adán, fue puesta a prueba para ver si creería la Palabra de Dios y vendría a Vida, o dudar la Palabra y morir. Ella dudó. Ella dejó la Palabra y por eso murió.
De un grupo pequeño de la verdadera simiente de la Palabra, Dios presentará a Cristo una Novia amada. Ella es una virgen de Su Palabra. Ella es una virgen porque no conoce ningún credo ni dogma hecho por el hombre. Por y a través de los miembros de la Novia será cumplido todo lo prometido por Dios que habría de ser manifestado en la virgen.”
Por eso la Iglesia Novia no estará esperando que lo que Dios prometió lo vaya a cumplir a través o por medio de otras personas o grupos que no sea la Iglesia Novia del Señor Jesucristo en la etapa correspondiente al cumplimiento de cada una de esas promesas, y de cada uno de esos programas que Dios tiene para cada etapa de Su Iglesia.
Por lo tanto, de etapa en etapa envía un mensajero donde está el Espíritu Santo y a través de Él suena la trompeta, llama al pueblo, llama a los escogidos de Su tiempo, y los coloca Dios por medio de Cristo, por medio del Espíritu Santo, y los coloca en Su Cuerpo Místico de creyentes. Por medio de ellos trabaja, lleva a cabo la Obra, la labor, que Él ha prometido llevar a cabo, lo que Dios ha prometido cumplir lo cumple usando los miembros de la Iglesia del Señor Jesucristo juntamente con el mensajero correspondiente a cada etapa de la Iglesia.
Hemos visto que por y a través de los miembros de la Novia Iglesia o de la Iglesia Novia será cumplido todo lo prometido por Dios que habría de ser manifestado en la virgen Novia, en la virgen, en la Iglesia; o sea, todo lo que Dios le ha prometido a Su Iglesia, Él lo va a cumplir. ¿Cómo lo va a cumplir? Por medio de Su Iglesia.
“La palabra de promesa vino a la virgen María. Y esa Palabra prometida era Él mismo.”
La Palabra de la promesa de la Venida del Mesías fue prometido, prometida esa Palabra a la virgen María. Y era el mismo Dios que iba a venir manifestado en carne humana, y el Ángel del Pacto, que es el cuerpo angelical de Dios, y por consiguiente es Cristo en Su cuerpo angelical, el cual podía decir: “Antes que Abraham fuese, yo soy.” ¿Cómo era? Pues era el Ángel del Pacto, el Ángel que libertó al pueblo hebreo, el Ángel a través del cual Dios se manifestaba en el Antiguo Testamento, y se manifiesta siempre a través del Ángel del Pacto, que es Cristo en Su cuerpo angelical.
Aún para la creación de todas las cosas, llevó a cabo esa labor por medio de Cristo, el Ángel del Pacto, que es el Verbo que era Dios y era Dios, el cual se hizo carne y habitó en medio de nosotros, en medio de la raza humana, allá en medio del pueblo hebreo. Era Emanuel, Dios con nosotros, como decía Isaías, capítulo 7, verso 14. Era también Dios fuerte, Padre eterno, príncipe de paz. (Isaías, capítulo 9, verso 6 al 7).
Y ahora, sigue diciendo:
“Él mismo actuó en ese tiempo y cumplió Su propia Palabra de promesa en la virgen. Fue un ángel que le había traído el mensaje. Y el mensaje de ese ángel fue la Palabra de Dios (Isaías, capítulo 9, verso 6). Él cumplió en ese tiempo todo lo que estaba escrito acerca de Él porque ella aceptó Su Palabra.”
Recuerden que la virgen María representa a la Iglesia del Señor Jesucristo. Dice:
“Los miembros de la Novia virgen le amarán y ellos tendrán Sus virtudes, porque Él es su cabeza y todo poder le pertenece. Ellos están sujetos a Él, así como los miembros de nuestros cuerpos están sujetos a nuestra cabeza.
Note la armonía entre el Padre y el Hijo. Jesús nunca hizo nada sin que primeramente se le fuese mostrado del Padre (Juan, capítulo 5, verso 19). Esta armonía ahora habría de existir entre el Novio y la Novia (o sea, entre Cristo y Su Iglesia). Él le enseña a ella Su Palabra de Vida. Ella la recibe y nunca la duda. Así que nada la puede dañar, ni aun la muerte. Porque si la simiente fuere sembrada, el agua la traerá de nuevo. Aquí está el secreto de esto: la Palabra está en la Novia (así como estuvo en María).”
Así como aquella Palabra que María recibió del Ángel, y luego el Espíritu Santo creó en el vientre de María la vida que se multiplicó y vino a ser el Mesías, así está en la Iglesia Novia, la cual es representada en la virgen María. Y ahora:
“La Novia tiene la mente de Cristo, porque ella sabe lo que Él quiere que se haga con la Palabra.”
Y si ella sabe lo que Él quiere que se haga con Su Palabra, ella sabe que Él quiere que vayamos predicando el Evangelio a todo el mundo, “y el que creyere y fuere bautizado, será salvo,” quiere también entonces que los llamemos al arrepentimiento para que reciban a Cristo y que los bauticemos también, “el que creyere y fuere bautizado,” ¿quién los va a bautizar? Es la misma Iglesia del Señor Jesucristo por medio de los ministros que llevan a cabo esa labor; y Cristo bautizará a las personas con Espíritu Santo y Fuego, y producirá en las personas el nuevo nacimiento.
Vean, todo ocurre en y a través de la Iglesia del Señor, ¿en dónde Cristo dijo que estaría? “Estaré con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.” Y la señal para el fin es que dice Cristo en San Mateo, capítulo 24, versos 13 al 14.
“Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo.
Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.”
La señal del fin es que se estará predicando el Evangelio del Reino que predicaba Juan el Bautista y que predicaba Jesús, ya cuando Cristo fue rechazado y luego crucificado, se detuvo la predicación del Evangelio del Reino, aunque Él resucitado les hablaba acerca del Reino de Dios, pero al público ya Él no estuvo predicándole el Evangelio del Reino, porque se detuvo esa predicación, y el Día de Pentecostés se comenzó a predicar el Evangelio de la Gracia, el Evangelio de nuestra salvación, el Evangelio para la Dispensación de la Gracia.
El Evangelio del Reino se volverá a predicar en la Dispensación del Reino en el Día Postrero, o sea en el séptimo milenio de Adán hacia acá, o tercer milenio de Cristo hacia acá, y todo eso va a estar en la Iglesia del Señor Jesucristo.
Por lo tanto, el Espíritu de Dios, Cristo en Espíritu Santo en medio de Su Iglesia va a estar trayéndonos el Evangelio del Reino, siendo predicado el Evangelio del Reino, Cristo en Espíritu Santo hablando por medio de alguien.
Y cuando el pueblo y la Iglesia del Señor esté viendo eso, y comprenda lo que es el Evangelio del Reino, que está ligado a la restauración del Reino de Dios en la Tierra, la restauración de Israel al Reino de David, por lo cual tiene que ser restaurado el Reino de David como está en Ezequiel, capítulo 37, versos 15 al 29; y también el capítulo 34, versos 21 al 29. Cuando Israel también vea a un hombre predicando el Evangelio del Reino y que sepa de lo que está hablando, que sepa hacer la diferencia entre el Evangelio de la Gracia y el Evangelio del Reino, y pueda mostrar la verdad divina para la restauración del Reino de David, ellos dirán: “Éste es el Elías que estamos esperando.” Así comenzará porque estará anunciando la paz imperecedera en la forma que tiene que venir, en el Reino del Mesías, el cual, al restaurar el Reino de David, traerá la paz imperecedera porque Él es el Príncipe de Paz.
Ven que hay un sinnúmero de detalles importantes, con los cuales va a ser conocido, reconocido y recibido por los judíos, y eso tiene que surgir primero ¿dónde? En la Iglesia del Señor, y por consiguiente tendrá que el ministerio de Elías por quinta ocasión surgir en medio de la Iglesia, en medio del Cristianismo, y de ahí es que pasará al pueblo hebreo, y el ministerio de Moisés también.
Y como los judíos San Pablo y San Pedro, trajeron el Evangelio a los gentiles, San Pedro a la casa de Cornelio y San Pablo en Asia Menor; así los gentiles lo llevarán de regreso a los judíos, ¿y por qué los gentiles? Porque el ministerio de Moisés y Elías estará en medio de los gentiles en la Iglesia del Señor Jesucristo, y llevará el mensaje del Evangelio del Reino a los judíos.
Ahora, podemos ver porqué en tiempos pasados no eran aceptados predicadores: porque querían convertir el pueblo hebreo al Cristianismo, querían convertirlo a la Dispensación de la Gracia, y ellos solamente entrarán a la Dispensación del Reino bajo la predicación, el mensaje del Evangelio del Reino, para lo cual están esperando a Elías que vendrá proclamando la paz imperecedera, la paz permanente, ese será el verdadero precursor del Mesías.
Así lo están esperando, ¿y qué están esperando? Un hombre del tiempo donde se cumpla esa profecía, ese hombre va a surgir en medio del Cristianismo, donde está el Espíritu de Dios obrando por dos mil años, y así se hará el entrelace de la Dispensación del Reino con la Dispensación de la Gracia, entrelace que solamente puede hacer el Espíritu Santo por medio de un profeta dispensacional, no un profeta de una edad, porque un profeta de una edad solamente puede trabajar con un mensaje de una edad que gira alrededor del mensaje de la dispensación en la cual él esté viviendo.
Pero un mensajero dispensacional viene con un mensaje dispensacional y puede hacer la diferencia entre el mensaje que corresponde a la dispensación que va a terminar y puede mostrar el mensaje correspondiente a la nueva dispensación, de esos mensajeros solamente Dios tiene ¿cuántos? Siete mensajeros nada más.
Por lo tanto, con el último mensajero dispensacional se abrirá la Dispensación del Reino y con ese mensajero y su mensaje, es que el pueblo hebreo será despertado a la realidad, y en él estará, él vendrá con el sello del Dios vivo, viene con el Espíritu Santo, Cristo en él viene manifestado haciendo la obra que Él dijo que haría en este tiempo final, en ese Ángel viene la estrella resplandeciente de la mañana, que es Cristo, Cristo en Espíritu Santo en medio de Su Iglesia; y luego los judíos verán esa manifestación y dirán: “Éste es el que nosotros estamos esperando.”
Así va a ser, así está profetizado y así Dios lo va a llevar a cabo. Lo único es que son muy celosos, pero no se sabe quién sea más celoso: si la Iglesia Novia o los judíos. Así que, tenemos que tener paciencia y ser conscientes del tiempo en que vivimos y trabajar en el Programa que Dios tiene para nuestro tiempo.
En medio de la Iglesia del Señor Jesucristo se va a cumplir todo lo que ha sido prometido por Dios para Su Iglesia, va a cumplirse el recogimiento de los escogidos de todos los tiempos; ya los de cada edad fueron recogidos y falta completarse el grupo de los escogidos correspondientes a la etapa de la Edad de la Piedra Angular, cuando entre el último Cristo terminará Su Obra de Intercesión en el Cielo, saldrá del Trono del Padre y se convertirá en el León de la Tribu de Judá, en Rey de reyes y Señor de señores para llevar a cabo la Obra de Reclamo; tomará el Título de Propiedad, ese Libro de la Vida del Cordero, el Libro sellado con siete Sellos, lo abrirá en el Cielo y hará Su Obra de Reclamo, lo traerá a la Tierra en Apocalipsis, capítulo 10, porque en el capítulo 5 lo toma, y lo abre en el capítulo 6 y capítulo 7 y capítulo 8, y luego lo trae a la Tierra en Apocalipsis 10 el Ángel Fuerte, que es Cristo, el Espíritu Santo, el Ángel del Pacto, el Mensajero a Israel, el que le dio la ley al pueblo hebreo, el que dijo: “Antes que Abraham fuese, yo soy.”
Ese es el Ángel del Pacto, y es el único que tiene el derecho de tomarlo en el cielo, el único digno de tomar ese Libro, pero ahora lo toma en el Cielo y lo abre y no se lo come, desciende en Apocalipsis 10 con el librito abierto en su mano y lo entrega a un hombre, para que se lo coma, y para que entonces profetice sobre muchos pueblos, naciones y lenguas.
¿Qué va a profetizar? El contenido que está en ese Librito que fue abierto, y como está abierto, él lo entenderá y podrá comunicar todas esas cosas a la Iglesia del Señor, al pueblo hebreo y a todas las naciones, podrá dar a conocer el Programa Divino correspondiente a nuestro tiempo, y con toda esa revelación divina que será dada, eso será la Voz de Cristo, el Ángel Fuerte hablando por medio del que se come el librito, es Cristo colocando Su Palabra en la boca de ese hombre que fue representado en Juan el apóstol.
Y vean ustedes, Cristo lo entrega a un hombre, porque ese Título de Propiedad fue otorgado originalmente a la raza humana, pero Adán no se lo comió, comió del árbol de ciencia del bien y del mal, si comía del Árbol de la Vida, el Libro no le sería quitado.
Y ahora, en este tiempo final para que pueda ocurrir la resurrección de los muertos en Cristo y la transformación de nosotros los que vivimos, ese librito tiene que ser traído por Ángel Fuerte que desciende del Cielo, por Cristo, el Ángel del Pacto, el Espíritu Santo conforme a Apocalipsis 10 y entregado a un hombre que se lo coma, y luego recibe la orden de profetizar sobre muchos pueblos, naciones y lenguas y reyes.
Pero le será amargo en su vientre, o sea, las amarguras, los problemas por el mensaje que él tendrá a causa de haberse comido esa Palabra de Dios como le pasó a Ezequiel en el capítulo 2 y capítulo 3 del libro de Ezequiel, que le fue dicho: “Come lo que tú encuentres,” y vio un libro enrollado, un rollo escrito por dentro y por fuera, le fue entregado y se lo comió; o sea, que no es un libro literal, eso es en otra dimensión que funciona todo eso, y le fue dicho: “Ahora profetiza conforme a las palabras que están ahí escritas,” y ahí van el ministerio de Ezequiel, tenía la Palabra de Dios en su boca, era para él dulce en la boca pero amargo en su vientre; o sea, los problemas, las persecuciones por las cuales pasaba, todo eso era la parte amarga, pero dulce en la boca.
Muy agradable saber y recibir acá en el alma el contenido, eso es comer la Palabra, y hablar la Palabra también es dulce, los problemas son los que no son dulces, pero vean ustedes, Cristo también sufrió más que cualquier ser humano, y lo hizo voluntariamente, se entregó para sufrir las consecuencias del pecado de los seres humanos, para llevarnos a Dios, reconciliarnos con Dios.
Ahora, ya hemos visto que es en la Iglesia del Señor Jesucristo donde todo el programa de Dios sería desarrollado. La Iglesia llegará en este tiempo final a escuchar la gran Voz de Trompeta o trompeta final, lo cual es la Voz de Cristo, la Voz de los siete Truenos, lo cual será Cristo hablando en forma consecutiva en este tiempo final.
Y eso nunca había sucedido, porque a través de la historia de la Iglesia del Señor Jesucristo Él estuvo hablando a través de un mensajero, luego moría físicamente el cuerpo del mensajero, y más adelante levantaba o enviaba otro mensajero, y hablaba a través de otro mensajero; o sea, que hubo un espacio de tiempo entre lo que habló a través de uno y lo que habló a través del próximo.
Pero ahora para el Día Postrero el Ángel Fuerte que desciende del Cielo habla en forma consecutiva, lo cual indica que no va a haber cambio de mensajero: comenzará con ese mensajero, que será un mensajero dispensacional, y continuará hablando a través de ese mensajero, ¿hasta cuándo? Aun en el Reino milenial va a estar hablando por medio de él.
Y el mensaje que Él traerá, que es el Evangelio del Reino para la Dispensación del Reino, será el mensaje que se tendrá en el Reino del Mesías. Tan simple como eso.
Él también conocerá el mensaje del Evangelio de la Gracia, conocerá el mensaje de la Ley también, y podrá hablar de todos esos mensajes dispensacionales, pero estará dando a conocer el tiempo en que estamos viviendo, y la labor que Dios dijo que va a hacer, en la cual estará trabajando con el pueblo de Dios, con la Iglesia Novia del Señor Jesucristo para Cristo cumplir por medio de Él y la Iglesia lo que Él ha prometido llevar a cabo.
La Iglesia Novia conoce la Palabra que le ha sido dada, le fue dada la Palabra de que habrá una Carpa-Catedral grande. Eso es una palabra que le fue dada la Iglesia Novia, y no fue cumplida esa promesa en edades pasadas.
Pero la Iglesia Novia con el mensajero del Día Postrero sabrá lo que hay que hacer para que se haga realidad esa visión, ¿qué habrá que hacer? Pues trabajar en ese proyecto.
Cualquiera podrá decir: “Eso es un proyecto humano.” No, es un proyecto divino llevado a cabo a través de seres humanos, porque Dios obra por medio de seres humanos, porque el ser humano es el socio de Dios en todos los negocios de Dios. Él siempre ha tenido de socio al ser humano.
Por eso es que vamos a estar con Él en el Reino milenial, el Reino del Mesías. Vamos a estar con Él después por toda la eternidad y por eso es que va a repartir los galardones, ¿por qué? Porque el ser humano, los miembros de la Iglesia del Señor Jesucristo son socios de Dios en todas las labores de Dios, en toda la Obra de Dios.
Y ahora, PASTORES UNIDOS EN EL CORAZÓN PARA EL CUMPLIMIENTO DE LA PROFECÍA FINAL, en donde se llega a la cúspide de la manifestación de Dios en medio de Su Iglesia, se llega a la parte culminante para irnos después de aquí de la Tierra, trabajemos con Amor Divino, con todas nuestras fuerzas, con ánimo, con gozo y con agradecimiento a Dios que nos ha dado esta parte tan importante del Programa Divino, que muchos mensajeros con el grupo de su edad desearon cumplir.
Y aún San Pablo, él fabricaba carpas; y sin embargo la Visión de la Carpa no le fue dada. Si él llega a saber de esa Visión de la Carpa, le hubiera sido dada a él en aquel tiempo, San Pablo diría: “Esto es fácil para mí, yo he construido carpas, y mis compañeros también son constructores de carpas. Vamos a hacer realidad esta promesa.”
También al séptimo mensajero le fue dada la visión, él trató de hacer realidad esa visión, y antes de irse, los últimos años o el último año ya decía; o los últimos años decía: “Hay una cosa que todavía no ha sido cumplida, y es la Visión de la Carpa.” Pero se fue y no fue cumplida en su tiempo, ¿por qué? Porque era para la Edad de la Piedra Angular, en donde la Tercera Etapa, que será por medio de la Palabra creadora siendo hablada, estará en manifestación, en acción.
Y dijo el reverendo William Branham con relación a la Tercera Etapa, dice que “cuando venga la apretura (así que sepan que viene una apretura)... cuando llegue la apretura, entonces lo que ustedes han visto manifestado en parte (o sea esa Tercera Etapa que él hablaba y las cosas acontecían), entonces la verán manifestada en toda su plenitud.” Esto que ustedes han visto en parte, eso quiere decir: “Eso solamente es la muestra de lo que Dios va a hacer más adelante.” Y la Tercera Etapa es cumplida en el cumplimiento de la Visión de la Carpa.
Lo que estará pasando ahí es toda la Tercera Etapa siendo manifestada.
Los que vieron o los que estaban presentes y recibieron algún beneficio en esa etapa, no sabían cómo había sucedido. Por lo tanto, no era como había sido bajo el ministerio de otros predicadores, porque los que recibían beneficios no sabían cómo había pasado; pero sí había sucedido. No podían decir: “Colocaron las manos sobre mí o hicieron alguna oración.” No sabían cómo habían quedado sanados.
Todo eso está prometido para ser manifestado en medio de la Iglesia Novia del Señor Jesucristo. Y ahí la Tercera Etapa será una realidad en medio de la Iglesia del Señor Jesucristo. Y ya no con una muestra, sino será en toda su plenitud. Y en algún lugar tiene que hacerse realidad la visión de la Carpa, y en algún territorio, algún continente, tiene que estar el grupo que estará brazo a brazo trabajando en ese proyecto con el mensajero que Dios tenga para ese tiempo. Tan sencillo como eso.
Por lo tanto, PASTORES UNIDOS EN EL CORAZÓN PARA EL CUMPLIMIENTO DE LA PROFECÍA FINAL, adelante trabajando en la Obra del Señor. Y DAMAS Y MINISTROS RECONOCIENDO LA SEÑAL DE ESCAPE.
La Tercera Etapa en donde la manifestación plena de Dios estará en medio de Su Iglesia, será donde recibiremos la total fe para ser transformados y raptados con Cristo y llevados a la Cena de las Bodas del Cordero.
La señal de Dios de escape en el tiempo de Noé para el mundo antediluviano era Noé construyendo un arca, porque la señal más grande de Dios para el pueblo, para la humanidad es la presencia de un profeta; de un profeta de una edad es la señal para esa edad, y de una profeta dispensacional, la señal para la dispensación completa, y por consiguiente para el mundo entero.
“Porque no hará nada el Señor sin que revele antes sus secretos ¿a quién? A sus siervos Sus profetas.” Amós, capítulo 3, verso 7.
Por lo tanto, adelante trabajando para el cumplimiento de la profecía final. Y que Dios les recompense a todos los que trabajen para el cumplimiento de la profecía final y de las profecías antes del final; y les use siempre grandemente en Su Obra en este tiempo final, les bendiga espiritualmente y materialmente también. En el Nombre del Señor Jesucristo.
Y a ustedes también allá en Puerto Rico, que Dios les bendiga grandemente y les use siempre grandemente en Su Obra como siempre Dios lo ha hecho; y a ustedes también allá en Venezuela, en Colombia, en toda la República Mexicana, allá en Brasil también, en Perú, en Ecuador, en Uruguay, en Paraguay, en Chile, en Argentina, en Bolivia y en todas las demás naciones.
Que Dios les bendiga y les guarde y les use siempre grandemente en Su Obra para el cumplimiento de la profecía final, juntamente con todas las profecías correspondientes a este tiempo final. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.
Y nos veremos mañana Dios mediante en la actividad correspondiente en la mañana, la cual comenzará temprano y así aprovecharemos para viajar temprano hacia donde estaremos dirigiéndonos mañana Dios mediante.
El tema de mañana es: “JESUCRISTO, LA PUERTA ABIERTA PARA ENTRAR A LA ETERNIDAD.”
Que Dios les bendiga y les guarde, dejo nuevamente con ustedes al misionero, reverendo Miguel Bermúdez Marín.
“DAMAS Y PASTORES RECONOCIENDO LA SEÑAL DE ESCAPE.”